Es el trekking preferido de quienes consideran que la única forma auténtica de visitar y apreciar el Valle Sagrado es entrar en contacto con la naturaleza y con su gente: haciendo parada en los pueblos andinos e interactuando con sus habitantes, bañándose en aguas termales y caminando rodeados de las expresiones más imponentes de la naturaleza peruana. Colosos de roca de más de 5000 metros de altura, lagunas azules que se confunden con el cielo, águilas e ibis. Al final, una caminata fascinante llevará a los viajeros hasta la conquista del sitio arqueológico más misterioso del mundo, Machu Picchu.


















